Actualmente millones de personas utilizan emojis todos los días para expresar emociones, pero pocos saben que su origen se remonta a Japón en la década de 1990. El primer conjunto moderno de emojis fue creado por Shigetaka Kurita en 1999 para una empresa de telefonía móvil japonesa.

Kurita diseñó 176 pequeños íconos inspirados en señales urbanas, expresiones humanas y símbolos cotidianos. Su objetivo era facilitar la comunicación digital en mensajes cortos, mucho antes de WhatsApp o las redes sociales modernas.

Lo más sorprendente es que el creador jamás imaginó el impacto cultural que tendrían. Hoy existen miles de emojis aprobados oficialmente por el Consorcio Unicode y forman parte de la comunicación global. Incluso algunos estudios lingüísticos consideran que los emojis representan una nueva forma de lenguaje universal.

El emoji de “cara llorando de risa” fue considerado durante años el más usado del planeta, aunque recientemente otros símbolos como el corazón rojo y la cara derritiéndose han ganado popularidad.

Empresas, artistas y celebridades también utilizan emojis como herramientas de marketing y branding, demostrando que estos pequeños símbolos ya forman parte de la cultura digital contemporánea.

En 2016, el Museo de Arte Moderno de Nueva York incorporó los primeros emojis originales a su colección permanente como piezas históricas del diseño digital.

Fuente: The Museum of Modern Art (MoMA), Unicode Consortium, CNN.