Hoy parece imposible imaginar el entretenimiento sin plataformas de streaming, pero hubo un momento en que Netflix estuvo a punto de desaparecer. En el año 2000, la empresa atravesaba una fuerte crisis económica y sus fundadores buscaron venderla a Blockbuster por apenas 50 millones de dólares. La famosa cadena de videoclubes rechazó la oferta porque consideró que el modelo de negocio por internet no tenía futuro.
En ese momento, Netflix todavía enviaba películas en DVD por correo y apenas comenzaba a experimentar con el servicio digital. Lo curioso es que Blockbuster dominaba el mercado mundial del entretenimiento casero, mientras que Netflix era vista como una empresa pequeña y riesgosa.
Con el paso de los años ocurrió exactamente lo contrario. Netflix revolucionó la industria, impulsó las producciones originales y modificó los hábitos de consumo de millones de personas. Mientras tanto, Blockbuster terminó declarándose en bancarrota en 2010.
Especialistas en tecnología consideran este caso como uno de los mayores errores empresariales de la historia moderna. También es un ejemplo de cómo las compañías que no se adaptan a los cambios tecnológicos pueden desaparecer rápidamente.Actualmente Netflix supera los 260 millones de suscriptores en el mundo y continúa expandiendo sus contenidos y formatos.
Fuente: Netflix, Forbes, BBC.


